Doce razones para predicar

¿Por qué predicamos de casa en casa y dirigimos estudios bíblicos? ¿Será principalmente para ayudar a la gente sincera a encontrar el camino a la vida? (Mat. 7:14.) Esta es la primera razón que aparece en la siguiente lista, pero no es la principal. ¿Cuál de las doce razones para predicar que se mencionan a continuación es la más importante?

1. Es una obra que salva vidas (Juan 17:3).

2. Sirve para advertir a los malvados (Eze. 3:18, 19).

3. Cumple la profecía bíblica (Mat. 24: 14).

4. Es una demostración de la justicia de Dios. Cuando Jehová destruya a los malvados, nadie podrá decir que no tuvieron la oportunidad de arrepentirse (Hech. 17:30, 31; 1 Tim. 2:3, 4).

5. Participar en esta obra nos permite cumplir con nuestra obligación de ayudar espiritualmente a quienes han sido comprados con la sangre de Cristo (Rom. 1:14, 15).

6. Impide que nos hagamos culpables de la muerte de los malvados (Hech. 20: 26, 27).

7. Es un requisito para nuestra propia salvación (Eze. 3:19; Rom. 10:9, 10).

8. Nos da la oportunidad de demostrar amor al prójimo (Mat. 22:39).

9. Es una prueba de nuestra obediencia a Jehová y a su Hijo (Mat. 28:19, 20).

10. Forma parte de nuestra adoración (Heb. 13:15).

11. Nos permite expresarle nuestro amor a Dios (1 Juan 5:3).

12. Contribuye a la santificación del nombre de Jehová (Isa. 43:10-12; Mat. 6:9).

Por supuesto, estas no son las únicas razones que tenemos para predicar. La predicación también fortalece nuestra fe y nos da la oportunidad de ser colaboradores de Dios (1 Cor. 3:9). Pero la razón más importante que tenemos es la número 12. Prescindiendo de la reacción de la gente, nuestra predicación contribuye a la santificación del nombre de Dios. Además, sirve de base para que Jehová responda al que lo está desafiando con escarnio (Pro. 27:11). De modo que tenemos poderosas razones para “continua[r] sin cesar enseñando y declarando las buenas nuevas” (Hech. 5:42).